Este sitio ya lo conocéis porque está pegado a nosotros. Pista: se come mucho bacalao dorado, ¿ya sabéis cuál es, no?
Todos conocemos de este país, Lisboa, Oporto, Elvas -que está muy cerquita- pero muy pocos conoceréis la ciudad que vamos a visitar, que está situada entre las colinas de la Serra de Sintra. Ocultos entre estas colinas cubiertas de pinares hay palacios extravagantes, mansiones opulentas y las ruinas de un antiguo castillo.
Lo primero que visitamos fue La Quinta da Regaleira, una fabulosa mansión con fascinantes jardines repletos de túneles y simbolismos religiosos. Al principio da un poco de miedo porque es como si estuviera encantada y dicen que hay millones de leyendas sobre ese casoplón.
Lo segundo que visitamos fue el Palacio Nacional da Pena, uno de los mejores palacios de Europa, con una fachada pintada en tonos vivos en rojo y amarillo, con una gran cúpula.
Ahora para dormir te puedes quedar en el antiguo palacio de Setais, ¡porque lo han convertido en un lujoso hotel!
Ya sé que la comida típica es el bacalao dorado, y, como ya lo conocéis, os voy a decir lo que tomé para merendar: una sericaia. Es como un bizcocho gigante, por lo menos de dos platos grandes de tamaño, estaba riquísima y es sencillísima de hacer, ¿queréis probarla?
Receta sericaia (Portugal)
Ingredientes:
• 6 huevos.
• 500 ml. de leche entera
• 250 grs de azúcar
• 65 grs. de harina
• 1 rama de canela
• 1/2 piel de limón
• 1 taza de canela en polvo
• 1 pizca de sal
Elaboración
Esta tarta se preparar de forma muy sencilla y rápida, por lo que lo primero que tenemos que hacer es preparar lo necesario para cocerla. Para esto precalentaremos el horno a 200°C y engrasaremos con un poco de manteca un molde en su fondo y sus paredes, y lo reservamos hasta que tengamos lista la masa.
Ponemos en una cacerola la leche junto con el palo de canela y la cáscara de medio limón, lo llevamos al fuego y agregamos una pizca de sal.
Cocinamos hasta que alcance el punto del hervor, apagamos y dejamos enfriar un poco. En este momento es preciso colar la preparación para quitar la canela y el limón.
Colocamos la leche hervida y saborizada en un recipiente y vamos añadiendo poco a poco la harina tamizada, revolvemos hasta integrar todo muy bien.
Lo siguiente será separar las claras de las yemas, colocar las yemas en un recipiente junto con el azúcar y batir hasta que se forme una pasta cremosa y de color blanco. Cuando esté lista agregamos esta mezcla a la leche y llevamos nuevamente al fuego lento, con cuidado de no dejar de revolver hasta conseguir una masa con la consistencia de una crema. Retirar del fuego y dejar enfriar.
Ponemos las claras en un bol y las batimos hasta montarlas a punto nieve y las incorporamos a la crema que teníamos lista previamente con movimientos envolventes, para no quitarle el aire a las claras.
Cuando tengamos todo bien integrado lo volcamos dentro del molde en sentido radial: primero en un sentido y luego en el otro. Cubrimos toda la superficie con canela en polvo y llevamos al horno durante unos 20 minutos, hasta que notemos que ha formado grietas en la superficie.
Retirar y dejar enfriar..
